Hoy imagine como sería mi vida si yo fuera perfecta. Sería insípida, no me podría reír a carcajadas, ya mi risa no sería un tributo a mi libertad. Si no tuviera tristezas no sabría valorar los momentos de felicidad. Si mi cuerpo fuese a la perfección no me divertiría tanto estando a dieta ni lloraria despues de comer 1/2 litro de nieve de vainilla. No pediria disculpas despues de una buena peda. No tendría que desear un buen hombre a mi lado, todos serían buenos, bastaría decir aquí estoy. Después de este ejercicio de memoria comprendí que esto sería un caos total, fue un alivio saber que no soy perfecta, por suerte. Cuanta satisfacción me da saber que cometo errores, que mi cuerpo es imperfecto, que debo pedir excusas con momentos fallidos, pero estos detalles son precisamente los que dan sentido a mi vida y me despiertan, para recordarme que estoy viva y que necesito de los demás.